El artículo histórico de Tendencias 2025 destacaba la digitalización, los sensores, la bioseguridad y el uso de datos. En 2026 estas ideas continúan siendo relevantes, pero conviene tratarlas como líneas de trabajo que cada empresa adopta según sus necesidades, su infraestructura y su capacidad de gestión.

Digitalizar el registro sigue siendo el punto de partida
La información útil empieza en el lugar donde ocurre la operación. Registrar actividades, consumos, pesajes, mortalidad, producción o inventarios con contexto reduce la dependencia de transcripciones posteriores y facilita revisar los datos con mayor oportunidad.
La tendencia de continuidad no es acumular más datos, sino mejorar su calidad y disponibilidad. Una plataforma debe ayudar a que la información se relacione con granjas, galpones, lotes, ciclos y responsables antes de convertirla en indicadores.
Conectar información permite revisar la operación completa
En una empresa avícola, los registros de campo, la administración y los responsables técnicos suelen necesitar perspectivas diferentes de un mismo proceso. Centralizar la información facilita que cada área consulte lo que le corresponde y que la consolidación no dependa exclusivamente de archivos dispersos.
Esta necesidad de información conectada también aparece en iniciativas de sanidad animal: organizaciones internacionales subrayan que los datos son más útiles cuando pueden consultarse, compartirse y reutilizarse de manera confiable dentro de un proceso definido.
Automatización y sensores requieren una pregunta operativa clara
Básculas automáticas, sensores ambientales, cámaras u otros dispositivos pueden aportar nuevos registros. Antes de incorporarlos, conviene definir qué decisión ayudarán a informar, cómo se validará la calidad del dato y quién será responsable de actuar ante una variación.
La inteligencia artificial también debe evaluarse con el mismo criterio. Puede apoyar el análisis de información o la detección de patrones, pero no reemplaza la verificación, el conocimiento del equipo ni la responsabilidad sobre una decisión productiva.
Bioseguridad, trazabilidad y bienestar siguen conectados a la información
La bioseguridad y el bienestar animal dependen de prácticas, protocolos y decisiones de cada operación. El contexto global de influenza aviar de alta patogenicidad mantiene vigente la importancia de la prevención, la vigilancia, el reporte oportuno y la coordinación bajo un enfoque de Una Salud.
Los registros consistentes pueden apoyar la trazabilidad y la revisión interna de los procesos, pero no sustituyen los protocolos sanitarios ni las autoridades veterinarias. Su valor está en hacer visible la información necesaria para actuar con mayor contexto.
Eficiencia y sostenibilidad se revisan junto con los costos
La eficiencia productiva y alimenticia, el uso de insumos, la mortalidad y el manejo de recursos siguen siendo temas centrales porque afectan tanto el resultado de la granja como su capacidad de adaptarse a cambios de costos. No existe una única métrica que resuma esa realidad.
En lugar de presentar la sostenibilidad como una promesa genérica, es más útil definir qué indicadores importan para la empresa y revisarlos en relación con su operación, sus objetivos y las condiciones del mercado.
De datos a decisiones responsables
La tecnología aporta más cuando acompaña una rutina clara: registrar, verificar, comparar, conversar y decidir. Aplians Chicken ayuda a organizar la información productiva diaria para que el equipo pueda analizarla por lote, galpón, granja o empresa; no sustituye un ERP ni el criterio técnico de la operación.
En 2026, la dirección más útil no es adoptar tecnología por novedad, sino fortalecer los procesos que permiten producir, cuidar y decidir con información confiable. Cada empresa puede avanzar paso a paso, priorizando los datos que necesita para gestionar mejor su propia operación.
